3.528 fotos
Esta es la situación: has hecho un viaje a un lugar fantástico, has disfrutado cual gorrino en charca, toca volver a casa… y en la tarjeta de la cámara tienes miles de fotos.
¿Y ahora qué?
A la mayoría de la gente le da una pereza máxima ponerse a limpiar, organizar y posproducir esos miles de imágenes (a mí no, pero yo soy rara). Muchos dejan la tarjeta ahí o, como mucho, vuelcan los archivos al disco duro, a la espera de un día en que tengan tiempo y ganas. Y ahí se quedan las fotos, durmiendo el sueño de los justos.
Lo mismo aplica a las fotos del móvil. Echa un vistazo a tu teléfono: ¿cuántas imágenes tiene tu galería? Pues eso.
En este artículo voy a compartir mi flujo de edición de fotografías, que he ido construyendo con el tiempo y que es (de verdad) muy sencillo. Ni es el único ni es el mejor: es lo que yo hago. Lo ideal sería que tomaras de él lo que te funcione y lo adaptes a tu caso concreto.
Consideraciones previas
Lo primero: voy a utilizar el término edición en un sentido muy específico: selección, ordenación y filtrado, y usaré el término posproducción para el retoque de imágenes digitales vía software. Habitualmente le decimos edición a todo, y ya va bien, pero aquí quiero separar y distinguir esos dos flujos, porque hay gente que no posproduce sus fotografías (porque no sabe o no quiere), pero todos tenemos que editar nuestro archivo fotográfico; es decir: todos debemos separar el grano (las fotos buenas) de la paja (las malas).
Segundo punto, que también debería ser obvio pero la mayoría de la gente no lo hace: haz una copia de seguridad de las fotos. Durante el viaje y cuando llegues a casa. Quizás no te parece necesario porque nunca se te ha estropeado una tarjeta, pero eso solo quiere decir que TODAVÍA no se te ha estropeado una tarjeta. O que no la has perdido. Tengo una amiga que se dejó olvidado en un avión el estuche de las tarjetas y nunca lo recuperó. Cosas que no pasan hasta que pasan, y ese día desearás haberme hecho caso.
Tercer punto: es muy recomendable crear una estructura de carpetas lógica para organizar el archivo fotográfico. Con “lógica” quiero decir que te sirva para localizar rápidamente las fotos de un determinado proyecto. En mi caso, como sobre todo hago fotografía de viajes, lo que mejor me funciona es nombrar las carpetas con <año>.<mes> <lugar>. Pero si a ti la organización por fechas no te sirve, busca tu propio sistema.
En mi cabeza cuadriculada no cabe que alguien no sepa cómo organizar su archivo fotográfico, pero te sorprendería la cantidad de veces que me han preguntado cómo hacerlo.
Ojo, para un verdadero flujo de edición no basta con organizar los archivos en carpetas de Windows o Mac. Necesitas un gestor de imágenes para poder poner etiquetas y marcas que te ayudarán en el proceso. Los programas como Lightroom (o “LR”, el que yo uso, y a partir de aquí utilizaré para ilustrar los pasos), Capture One o Darktable tienen integrada esa función además de las herramientas de retoque básico, pero si solo quieres un gestor porque no haces posproducción, hay opciones como Bridge (parte también de la suite de Adobe), Digikam (gratuito) o Photo Mechanic (de pago).
Mi método se llama “cómo te comes una vaca”, en honor de una profesora que nos dejó asín el primer día de clase cuando abrió la boca y soltó esa pregunta tras dar los buenos días.
Respuesta: “a trozos”.
Lo podría haber bautizado Divide y vencerás, porque se trata de eso: ir reduciendo el número de fotos y agrupando en series manejables, pero encuentro lo de la vaca mucho más comercial. ¿Tú no?
Paso 1: importación de las fotos al gestor
Depende del programa que utilices este paso será un poco diferente. Si usas Bridge, directamente arrastras la carpeta donde están los archivos. En LR se hace desde el módulo biblioteca, indicando cuál es la fuente (yo importo desde la cámara o la tarjeta y así en un solo paso hago el volcado al disco duro y cargo en LR) y cuál el destino. En Capture One hay un proceso de importación similar.
Paso 2: revisión rápida y rechazo de fotografías fallidas
Lo siguiente que hago es mirar las fotos una a una de forma rápida, para marcar como rechazadas las claramente malas (desenfocadas, trepidadas, accidentales, quemadas, empastadas… fallos irrecuperables varios) o duplicadas. En LR basta con ir pulsando la tecla X en las fotos nopnop para completar la primera limpieza en minutos.
Pro tip 1: en LR puedes activar la opción Fotografía -> Avance automático para que salte a la siguiente imagen nada más pulsar la X.
Pro tip 2: cuando termino este paso, elimino esas fotos del catálogo de LR, ya que no me sirven y no quiero hacer nada con ellas. Para ello filtro las fotografías rechazadas, las selecciono todas, botón derecho, Quitar fotografías. LR te da la opción de borrar los archivos solo del catálogo o también del disco duro:
Paso 3: preselección de fotografías candidatas
Ahora doy otra vuelta a la colección, esta vez más despacio, para marcar como seleccionadas las fotos que, a priori, me gustan. Para ello, en LR basta con pulsar la tecla P (de pick, seleccionar). Igual que con la X, si tienes activado el avance automático, LR pasará a la siguiente foto si seleccionas una. Si no la seleccionas, avanzas o retrocedes con las flechas.
Pro tip 3: si tienes varias fotos muy parecidas de la misma escena, algo habitual para los que disparamos digital, quédate con una. Da igual si “esta otra también es chula”. Una. One. Eins. La más representativa, la mejor compuesta, la que tiene el detalle diferencial. Saca el hacha y olvida todas las demás imágenes.
Paso 4: ponte a hacer otra cosa
En serio, haz una pausa en este punto. El ojo y el cerebro se saturan después de un rato fijos en la pantalla. Es mejor dejar descansar la colección y continuar al día siguiente con la mirada fresca.
Paso 5: ranking de las mejores fotos
Si la preselección es buena, de las 3.000 fotos habrán quedado probablemente un 20%, es decir, alrededor de 500. Esto no es ninguna regla matemática, es, más o menos, el porcentaje de fotos que suelo preseleccionar de una colección: entre el 15 y el 20%. Si eres un profesional con el ojo muy entrenado, probablemente disparas con más tino, haces menos fotos, son mejores y la proporción subirá. Si eres de los que tiran en ráfaga por defecto igual no llegas ni al 5%, porque tendrás muchísimas imágenes repetidas… resumiendo: como casi todo en fotografía, depende. En cualquier caso, por regla general la preselección debería ser un número bastante reducido de la colección inicial, este es el objetivo de la preselección: filtrar las fotos con potencial a una cantidad manejable.
El siguiente paso que yo hago es clasificar las preseleccionadas en tres grupos: los fotones, las fotos buenas y las meh:
Fotones.- Esas joyas que salen de vez en cuando… fotos de las que te sientes realmente orgulloso, que merecen ser impresas. Por desgracia, suelen ser poquitas, alrededor del 2-3% del total de la colección. A estas les pongo cinco estrellas en LR.
Fotos buenas.- Pues eso, fotos que enseñarías a los amigos. A esas les pongo tres estrellas en LR.
Fotos meh.- Las que no están mal pero tampoco impresionan. Al menos se merecen revelado manual y, si sobra tiempo, una posproducción sencilla. Esas se quedan con una estrella en LR.
Se trata de seguir dividiendo la colección en trozos más pequeños y más manejables. Puedes hacer tres grupos como yo, menos o más (LR permite hasta seis). En vez de estrellas se pueden poner banderitas de colores, pero encuentro más intuitivo el sistema de las estrellas.
Pro tip 4: el atajo para puntuar con estrellas en LR es las teclas 0 a 5.
Pro tip 5: puedes memorizar un filtro a medida en LR, por ejemplo, “con indicador P y cinco estrellas”, pulsando en la opción Guardar ajustes actuales como nuevo ajuste preestablecido. LR te pedirá un nombre y en el futuro podrás seleccionarlo rápidamente:
Solo un ejemplo: volví de Nepal con 1.654 fotos. Seleccioné 460 (28%), de las que solo 46 tienen cinco estrellas (un 10% de las seleccionadas, un 3% del total), 107 tienen tres estrellas (23% de las seleccionadas) y 196 tienen una estrella (43% de las seleccionadas). A veces hago menos fotos y a veces selecciono más. Depende. La única intención de estos numeritos es que te hagas una idea de por dónde van los tiros.
Conclusión
¡Ya está! Ahora ya no tienes 3.528 fotos. Tienes varios grupos de un par de centenares o menos que puedes posproducir, si quieres, con calma. Yo empiezo siempre por las de cinco estrellas (revelado en LR y retoque en Photoshop) y, cuando termino con ellas, paso al siguiente grupo.
Este flujo no es una ciencia exacta ni mucho menos. Muchas veces reclasifico fotos, deselecciono, reselecciono… depende de lo que me pida la colección. Pero grosso modo, así es como edito. Espero que hayas encontrado información útil que puedas adaptar a tu caso concreto. Si te apetece, cuéntamelo, me encantará leerte.
Notas:
La ilustración de inicio se ha generado con Sora IA.
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