Eclipse
Si no vives en el fondo de una cueva, sabrás que entre 2026 y 2028 va a haber una «trilogía» de eclipses solares encadenados muy accesibles desde España, cosa que no ocurría desde hace más de un siglo. Para la que esto escribe será la primera oportunidad de asistir a este espectáculo, y, por supuesto, de fotografiarlo.
Ahora bien, no es tan sencillo como apuntar la cámara al sol y hacer clic. Se requieren unos gadgets específicos y, además, una planificación y una técnica para sacarle el máximo partido. Ese es el propósito de esta entrada, compartir algunos consejos y recursos que he ido recopilando en las últimas semanas. Mi mayor fuente de información ha sido Antoni Cladera, uno de los fundadores de PhotoPills, que dio una masterclass el pasado 24 de junio en La Ampliadora de Fotonistas, un ciclo de conferencias ideado por la incansable Ana Arbonés, que no puedo recomendar suficientemente. De esa charla me apunté un montón de ideas y consejos, que han complementado información que he ido recopilando de otros expertos como Jesús García Flores, por ejemplo, y que resumo aquí esperando que te sea útil para no desaprovechar una oportunidad única.
Cuándo y dónde
Naturalmente, el primer paso es saber las fechas de los eclipses y las mejores localizaciones. Apunta las fechas clave:
12 de agosto de 2026, hacia las 20:30 - Eclipse total de sol visible en la mitad norte de España.
2 de agosto de 2027, hacia las 10:45 - Eclipse total de sol visible en la punta sur de España, área de Cádiz.
26 de enero de 2028, hacia las 18:00 - Eclipse anular de sol visible en el área sureste de la península.
Hay muchísimas fuentes fiables donde concretar más información. Por ejemplo, en el Instituto Geográfico Nacional (todos los idiomas nacionales e inglés).
Para planificar qué lugar de la península es el más apropiado, es importante tener en cuenta algunos factores:
Facilidad de acceso.
Masificación - Se están publicando guías de los hot spots… y todos sabemos lo que eso significa. Igual (humilde opinión personal) sale más a cuenta buscar un sitio no tan emblemático pero más tranquilo para no tener que sufrir buscando sitio entre un mar de trípodes.
Interés del entorno - Si el objetivo es fotografiar únicamente el fenómeno da un poco igual, pero si se quiere el fotón del eclipse detrás de un monumento (más info aquí) hay que investigar previamente desde dónde disparar.
Hora de la puesta de sol - En la costa mediterránea no se va a poder ver el final del eclipse porque ocurrirá con el sol ya por debajo del horizonte. Ojo, tampoco pasa nada, será una puesta de sol inolvidable, pero si tu propósito es documentar el tránsito completo hay que tenerlo en cuenta.
Qué vamos a ver exactamente
De nuevo, hay miles de webs que explican todo lo que hay que saber sobre un eclipse solar. Pero, obviamente, yo ya me he hecho mi tablita resumen que condensa lo esencial. En un eclipse total hay cuatro momentos de contacto entre los dos astros que definen tres fases diferenciadas:
| Momento de contacto | Fase | Duración (12/8/26, Burgos) |
|---|---|---|
| C1 - La luna «toca» el borde del sol. Los astros se ven como dos círculos secantes. | Comienza la parcialidad de entrada. | Aprox. 55 min. |
| C2 - La luna oculta completamente el sol. | Comienza la totalidad. | 1 min y 44 s |
| C3 - El sol empieza a aparecer por el otro lado. | Termina la totalidad y comienza la parcialidad de salida. | Aprox. 50 min. o hasta la puesta de sol |
| C4 - La luna «toca» el sol por última vez antes de separarse definitivamente. | Fin del eclipse. | — |
¡Ojo a lo poco que dura la totalidad! En la tabla he puesto de ejemplo las duraciones en la ciudad de Burgos, una de las capitales de provincia donde más larga será, pero en muchos otros sitios no llegará ni a un minuto. Así que vayamos preparados y ensayados para no perdernos nada.
En las dos fases de parcialidad veremos cómo la luna se va «comiendo» poco a poco al sol. Pero justo al final del C1 y al comenzar el C3 hay dos fenómenos con nombre propio que vuelven locos a los aficionados a la astronomía: las «Perlas de Baily» y el «anillo de diamante». Duran un suspiro, apenas dos o tres segundos, pero más adelante comparto unos tips made in Toni para poder fotografiarlos.
Las perlas de Baily, llamadas así en honor a quien las describió por primera vez en 1836, el astrónomo británico Francis Baily, son unos destellos puntuales producidos porque la superficie lunar es irregular, con montañas y cráteres. En cuanto al anillo, es un nombre un poco rimbombante para lo que es, en realidad, el último destello antes de la totalidad.
Y, durante la totalidad, podremos ver la corona solar y la cromosfera. Dos partes del sol que solo se hacen visibles a los mortales (es decir, a los que no disponemos de equipo especializado de astronomía) durante los eclipses. La cromosfera es una línea roja que rodea la circunferencia de la luna desde la que se disparan las protuberancias, gigantescas llamaradas de hidrógeno. La corona es el halo de luz azulada con filamentos disparándose en todas direcciones a millones de kilómetros de distancia.
Y a la par, en la Tierra se habrá hecho el silencio, la temperatura puede bajar entre 5 y 10 grados, aparecerá una brisa de no se sabe dónde y en la línea del horizonte veremos colores de atardecer por el efecto de «la noche diurna» del eclipse. Es que se me ponen los pelos de punta solo de pensarlo.
Equipo esencial
Gafas protectoras. Durante las fases de parcialidad es IMPRESCINDIBLE protegerse los ojos de manera adecuada, si no queremos quemarnos la retina de manera irreversible. Son muy baratas y las hay en todas partes. Al final del artículo pongo una lista de tiendas de confianza.
Trípode. Obligatorio. Es, literalmente, imposible fotografiar un eclipse cámara en mano.
Disparador remoto. Es imprescindible para no trepidar las fotos con nuestra propia mano al pulsar el disparador. Si es intervalómetro para poder programar la cadencia de disparo, mucho mejor. Los de cable son baratos y fiables.
Teleobjetivo. Esto va a gustos… habrá quien prefiera un angular o un normal para contextualizar el fenómeno, pero yo, sin duda, quiero que el protagonista sea el sol, así que me llevaré mi 100-400 (equivale a un 200-800 en FF), aunque probablemente no lo pondré a la máxima distancia.
Filtro protector para el objetivo. Solo hay una opción: las láminas Baader Astrosolar OD5.1 o las 5.0. Aunque parezcan papel de aluminio de envolver bocatas, son el elemento que garantizarán que no quemaremos el sensor o la cortinilla del obturador. Se venden como filtro montado (caro) y en lámina suelta para hacerte el filtro a medida (barato). No valen las OD3.8 porque dejan pasar demasiada radiación.
Bebidas y snacks 😎😉
Técnicas fotográficas para el eclipse
Ya he dicho antes que la cámara estará obligatoriamente sobre un trípode y dispararemos con un intervalómetro. Ahora veamos los parámetros básicos. Fundamental, ¿cómo enfocamos al sol? Como las cámaras digitales enfocan por contraste, lo más recomendable es poner el filtro solar y enfocar en el borde, el denominado limbo solar. Ahí hay una línea nítida que dejará el foco perfectamente definido y que evitaremos mover pasando el enfoque a manual. Una cosa que ya no hay que tocar.
Por cierto, todo hay que hacerlo a través de la pantalla LCD, nunca del visor si tienes una reflex. Mirar a través del visor óptico es como mirar al sol, y ya hemos dicho que solo se puede hacer con las gafas protectoras y durante poco rato. La pantalla nos ofrece toda la información que podamos necesitar y es totalmente segura sin gafas. El viewfinder o visor electrónico de las cámaras sin espejo sí es seguro, pero tremendamente incómodo.
El diafragma en punto dulce, f/8, f/11… Y el obturador depende. Será lo que iremos cambiando según la fase. El ISO, por tanto, el que nos pida la cámara.
El balance de blancos también al gusto. Yo confieso que lo suelo llevar en automático por pura pereza, porque es algo que se cambia con un clic en posproducción, pero ya sé que hago mal. La temperatura correcta debería andar por los 7000K para captar bien los rojos y amarillos del sol.
Fase(s) de parcialidad
Durante la parcialidad de entrada y de salida, tendremos el filtro Baader en posición, las gafas puestas si queremos mirar el fenómeno directamente y quitadas si lo vemos a través de la pantalla LCD, e iremos disparando al gusto. En el eclipse de agosto la parcialidad de entrada dura casi 1h, así que nos lo podemos tomar con calma. Yo iré haciendo una foto cada cinco o diez minutos.
Revisa de vez en cuando dónde está el sol en el encuadre, recuerda que los astros se mueven bastante rápido. Salvo que tengas una montura ecuatorial, tocará ir moviendo el trípode para recolocar a nuestro prota.
Rush hour: final de la parcialidad de entrada, totalidad y comienzo de la parcialidad de salida
Aquí es donde hay que estar bien preparados, porque todo ocurre en un abrir y cerrar de ojos. El disparo en ráfaga será nuestro mejor amigo, pero como las condiciones de luz van a ser tan cambiantes necesitaremos configurar un bracketing para que la cámara ajuste la velocidad del obturador automáticamente.
Aquí tengo que agradecer de nuevo a Antoni y a Ana por la masterclass de Fotonistas. Sin ellos yo habría sido totalmente incapaz de llegar a estos tips.
Unos 20 segundos antes de la totalidad hay que retirar el filtro Baader y configurar la cámara para que realice un horquillado o bracketing de 9 fotos con saltos de 1 paso o de 7 fotos con saltos de 1,3 pasos, sobre una velocidad base de 1/500s. Así, la cámara disparará una ráfaga desde una velocidad 1/8000s hasta 1/30s, captando todo el detalle de la luna, las perlas de Baily y el anillo de diamante.
En cuanto la luna cubra el sol por completo y entremos en la totalidad, la luz caerá en picado. Hay que acordarse de subir el ISO si es necesario, pero lo fundamental es cambiar la velocidad base del horquillado a 1/15s. Así, la cámara disparará 9 fotos en cada ráfaga entre una velocidad máxima de 1/250s y 1s. Con esto deberíamos ser capaces de capturar los filamentos más internos y brillantes de la corona. Además, automatizar las velocidades nos permitirá despegar el ojo de la pantalla y disfrutar del espectáculo a simple vista.
10 segundos antes de que termine la oscuridad solo será necesario volver a la velocidad base de 1/500s para repetir el proceso en sentido inverso. Cazamos el segundo diamante y las perlas, volvemos a poner el filtro y ya solo resta disfrutar del final del eclipse.
Recursos útiles
Llegados a este punto igual estás pensando que debes comprar un cronómetro para ir midiendo todos los tiempos que he ido indicando más arriba. Nada más lejos 😊. Toni también nos dio un valiosísimo consejo en forma de app: Solar Eclipse Timer es un avisador que irá soltando notificaciones automáticamente en español en cada uno de los momentos clave. La app en sí es gratuita y cada paquete de datos para un eclipse cuesta 2$. Una vez descargados los datos funciona incluso sin cobertura y es muy sencilla de manejar (aunque la locución es un pelín enervante).
La segunda app es un clásico: PhotoPills es, probablemente, el mejor planificador fotográfico posible. Cuesta unos 14€ y es un recurso básico para buscar las mejores localizaciones por fecha. Hay que aprender a manejarla, sí, pero cuando le coges el truco es una maravilla.
Por último, una lista de tiendas donde se pueden comprar filtros y gafas:
Còsmik (Barcelona)
Valkanik (Terrassa)
Telescopiomanía (Girona)
Astroshop (Madrid)
Foto Roma (Madrid)
Astrocity (Madrid)
Espacio Celeste (Granada)
González Fotografía y Astronomía (Valencia)
¡A disfrutar de los eclipses!
Nota: esta entrada no contiene ningún enlace afiliado.